EPSO/AD/338/17 – Sobre la doble inscripción

Siguiendo con la pregunta que lanzábamos ayer, la duda sobre el momento y el idioma en el que se deberá completar el (tedioso) formulario que acompaña a toda oposición europea es algo más compleja de lo que pudiera parecer ya que puede afectar desde derechos individuales a recursos públicos.

Tanto es así que la generalmente unánime línea editorial de nuestra página se divide en este caso entre las dos opciones, ambas con fervientes defensores:

A favor del formulario en la primera inscripción:

El formulario se debería completar en el momento de la primera inscripción y dejar para la segunda inscripción la mera selección de la primera y segunda lengua de la oposición.

  • La presentación de la candidatura representa un acto de comunicación entre el opositor y la administración europea, por lo que todo opositor, como cualquier ciudadano, debería poder realizarla en cualquiera de las 24 lenguas oficiales.
  • La presentación en esa primera fase, limitando el contenido de la segunda inscripción a la elección de lenguas, permitiría que el plazo para completar esa segunda inscripción se redujese (quizás a solo una semana) y se podría así adelantar el desarrollo de la oposición y el comienzo de las pruebas.
  • Se evitarían situaciones absurdas. Pensando que, por ejemplo, español e inglés podrían estar entre los idiomas elegibles como segunda lengua, una persona que eligiese inglés como primera y español como segunda completaría el formulario en español, mientras que si esa misma persona eligiese español como primera e inglés como segunda no tendría esa opción ¿No sería mejor que cada candidato eligiese la lengua que prefiera?

A favor del formulario en la segunda inscripción:

El formulario se debería completar en la segunda inscripción, que es la real. En la primera los candidatos deberían simplemente rellenar sus datos personales y señalar su conocimiento de idiomas.

  • Obligar a los opositores a rellenar el formulario de la inscripción cuando todavía no se conocen los requisitos referidos a los idiomas no va en su favor, sino todo lo contrario. Puede ser que haya candidatos que no hablen ninguno de los cinco idiomas que sean elegidos como segundo idioma para los cuales el tiempo de rellenar todo el formulario es (mucho) tiempo perdido.
  • Llevar a cabo la inscripción en 24 idiomas distintos obligará, antes o después, a hacer un uso innecesario de los servicios de traducción de la Unión Europea, lo cual no solo representa un uso ineficiente de recursos públicos sino que puede llevar a que ciertas fases de la oposición (como la revisión del cumplimiento de los requisitos mínimos) se alarguen mucho más de lo normal.
  • EPSO debería buscar una cierta uniformidad en sus oposiciones (para evitar, entre otras cosas, que los opositores se vuelva locos tratando de entender cada convocatoria), por ello debería mantener la regla, aplicada en el resto de oposiciones, de que la lengua para completar el formulario sea la segunda lengua del candidato.

Al margen de los argumentos a favor o en contra de cada una de las opciones, donde sí que existe acuerdo en ambos grupos es que este sistema de doble inscripción es un total despropósito que complica innecesariamente el inicio de la oposición y que solo sirve para crear encuestas con las que pasar el rato hasta que se publique la convocatoria oficial… así que lanzamos una nueva pregunta, similar a la de ayer, pero en este caso no sobre lo que será sino lo sobre lo que os gustaría que fuera:

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