COM/1-3/2013/GFII – Convocatoria de manifestaciones de interés vs. Oposiciones CAST (I)

Vamos a intentar retomar una de las cuestiones que nos habían quedado pendientes: la Convocatoria de manifestaciones de interés para personal contractual generalista (COM/1-3/2013/GFII), una convocatoria que sin duda ha sido de interés para muchos de los opositores… quizás para todos.

Nuestra idea inicial era enlazar la explicación de esta convocatoria con el análisis que hicimos de la oposición EPSO/CAST/S/5/2013 para investigadores, pero el aluvión de noticias referentes a los muy esperados resultados de otras oposiciones ha hecho que dicha explicación quedase en suspenso por un tiempo.

Por ello quizás es necesario comenzar un con un breve resumen de la señalada oposición para investigadores. Dicha oposición, recordémoslo, tenía la forma de CAST, es decir, buscaba crear una lista de aprobados que podrían acceder a un puesto de agente contractual con una duración determinada. Es decir, los aprobados, incluso después de ser contratados, no adquirirían la condición de funcionarios.

El sistema de selección fue analizado en esta entrada, pero como resumen puede bastar esta imagen:

 resultado oposicion EPSO investigadores 4

Bueno, quizás la imagen por sí sola no baste. Tal como decíamos entonces, lo reseñable era que las pruebas llevadas a cabo solo servían para eliminar a esa pequeña proporción de candidatos que aparecía en naranja, mientras que la mayoría de los inscritos quedaban descartados en base a una selección mucho menos objetiva.

Evidentemente, lo que señala la imagen es que el proceso de selección para los agentes contractuales necesitaba una revisión, ya que no tenía sentido el gran gasto en tiempo y en dinero que supone organizar unas pruebas (aunque sean de tipo test) si  no sirven para llevar a cabo una selección eficiente de los candidatos.

Lo que nosotros insinuábamos era la necesidad de un análisis serio de las pruebas, de su contenido, de su nivel de dificultad y de su evaluación; de forma que actuasen como un baremo efectivo y objetivo con el que seleccionar los candidatos. De esta forma se podría limitar la relevancia que adquieren en el mismo proceso otras formas de selección mucho más subjetivas que frecuentemente provocan suspicacias y quejas de muchos candidatos que consideran que no se ha respetado la igualdad de oportunidades.

Traducción: que vale ya de elegir a dedo.

Aparentemente la Comisión Europea compartía nuestra preocupación: no tenía sentido el gran gasto en tiempo y en dinero que supone organizar unas pruebas si  no sirven para llevar a cabo una selección eficiente de los candidatos.

Su solución ha sido más simple: eliminar las pruebas.

(Continúa)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.