Trinchando la Unión Europea

Es frecuente oír hablar de las ventajas de trabajar en Europa, de lo que ganan los funcionarios europeos y de lo latosos que son los burócratas de Bruselas. Todavía hay quien habla (y escribe) de las bondades o, más frecuentemente, de las perversidades de la Comunidad Europea (término destinado a desaparecer… por cierto, otro tema para ser tratado próximamente: las dificultades del eurovocabulario).

No es nuestro tío el del pueblo el que no sabe muy bien qué es la Unión Europea, son políticos, periodistas… o incluso opositores UE o ueopositores o europositores (de alguna forma nos tenemos que llamar, no vamos a decir que somos “aspirantes a superar un proceso de selección que conlleva la adjudicación de un empleo, plaza o cargo dentro del organigrama de la Unión Europea”, el correctismo en el eurovocabulario tiene sus límites… sí, ya se que ni correctismo ni eurovocabulario estan en el diccionario).

Incluso en algunas páginas y blogs que hablan de la UE encontramos errores flagrantes como referirse a oposiciones de la Comisión Europea o de la Comunidad Europea (y cosas peores, no me tiréis de la lengua…).

Y ni hablamos de la gente que (incomprensiblemente, claro) confunde el Consejo de Europa con el Consejo Europeo o incluso con el Consejo de la Unión Europea.

Sí, sorpresa, son tres instituciones completamente diferentes.

Sí ya lo sabíais, ¡enhorabuena! seguramente sois unos europositores de nivel avanzado, y si no lo sabíais, ¡enhorabuena! ya lo sabéis… os puedo asegurar que no hay muchos europeos (o incluso funcionarios europeos) que sean capaces de distinguirlas. Es verdad que en las oposiciones se ha eliminado el temario referido a la Unión Europea, pero reconocer al menos el lugar donde podríais llegar a trabajar sigue siendo necesario.

Por eso nuestra primera contribución al mundo de la ciencia europeística (y a esta página web) es esa pestaña que se llama ORGANIGRAMA UE, dónde podéis encontrar un esquema de todas las instituciones, organismos y demás que componen (por cierto, llamar institución a un organismo, o viceversa, es uno de los grandes pecados que los virtuosos del eurovocabulario jamás os perdonarán).

Se incluye información básica en cada apartado y enlaces a información “destacada”, como, por ejemplo, ofertas de empleo o prácticas remuneradas (no solo de oposiciones vive el aspirante a eurofuncionario).

Pues nada, deteneros un poco a ojear (no hace falta que os estudiéis) este bonito ORGANIGRAMA que también se podía haber llamado LA UE DISECCIONADA, o TRINCHANDO LA UE… para que ustedes la disfruten.

Por cierto, en cuanto aprenda a meter encuestas en la página os pregunto si preferís alguno de los títulos alternativos.

 

…y todavía faltan las agencias… proximamente en una nueva entrada de oposicionesue.com.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.