EPSO/AD/343-346/17 – Fechas de examen para traductores

Como ya incluimos en nuestro calendario, el pasado viernes EPSO comunicó a los opositores inscritos en la convocatoria  EPSO/AD/343-346/17 para traductores las fechas en las que se llevarán a cabo los test de razonamiento… y lo cierto es que ha sido una sorpresa.

El periodo de exámenes comenzará en una semana, el 20 de septiembre, es decir, menos de dos semanas después de que los opositores recibieron la comunicación de las fechas, lo cual es algo ciertamente excepcional… o, al menos, era excepcional, ya que últimamente el plazo que media entre la confirmación de la fecha de una prueba y su celebración tiende a reducirse…

…o a ampliarse, ya que también existen de ejemplos del caso opuesto, oposiciones cuyo periodo de exámenes comenzó casi tres meses después de que finalizase el plazo de inscripción.

Así que nos toca autocitarnos y repetir lo que hemos señalado en otras ocasiones. El plazo que media entre la inscripción y la celebración de los test resulta extremadamente variable, lo cual dista mucho de ser ideal, ya que ese mismo plazo es el que tienen los opositores para la preparación de las pruebas.

Es verdad que hay opositores que han podido comenzar a prepararse desde que se anunció la oposición o, al menos, desde que se publicó la convocatoria, pero también es verdad que hay opositores que conocieron la oposición con posterioridad a su publicación y que han podido necesitar varios días para informarse, decidir su participación y finalmente rellenar el formulario de inscripción.

Para estos últimos el periodo de preparación puede resultar muy ajustado, especialmente si tenemos en cuenta que hay opositores que debido a su actividad profesional o a cargas familiares no pueden dedicarse a las oposiciones a tiempo completo.

Curiosamente, el sistema de oposiciones europeo está diseñado precisamente para facilitar la participación de opositores que ya están llevando a cabo otro tipo de actividades, por lo que la fijación de unos plazos tan ajustados como los señalados en esta oposición iría incluso contra sus propios principios.

De cualquier forma, esto no es sino el resultado de dos problemas en los que EPSO tiene todavía mucho que avanzar. El primero es valorar convenientemente el tiempo de preparación de sus propias pruebas (una cuestión sobre la que hemos hablado en numerosos artículos) y, en segundo lugar, mejorar su política de comunicación con los candidatos.

En este último sentido, resulta incomprensible la inexistencia de un calendario para cada oposición en el que cada candidato pueda basar su propio calendario de preparación. Antes del mensaje recibido el pasado viernes, los candidatos inscritos en esta oposición no podían saber si las pruebas comenzarían en tres meses o en dos semanas, por lo que establecer un calendario coherente para su preparación resultaba imposible.

Además, resulta igualmente incomprensible que EPSO esperase hasta haber finalizado el plazo de inscripción (que, por cierto, era especialmente largo) para fijar el calendario de la fase de test. Como en ocasiones anteriores, es muy probable que el calendario estuviese ya fijado con antelación pero se esperó hasta finalizar el periodo de inscripción para comunicarlo así de forma individual a cada opositor y evitar así la comunicación pública del calendario.

Parece que desde que EPSO se ha considerado obligada (de una forma un tanto exagerada) a publicar toda información en las 24 lenguas oficiales, la tendencia es limitar todo lo posible esa misma publicación de información y llevar a cabo comunicaciones individuales con los opositores (esas sí en tan solo dos o tres idiomas).

Algo tan simple como la publicación de las fechas de exámenes o del número de inscritos en la oposición (que a día de hoy sigue sin conocerse), resulta al parecer una tarea titánica para EPSO y ello a pesar de que se trata de información que no requiere de ningún esfuerzo de traducción extraordinario, independientemente de que se publique en uno, tres o veinticuatro idiomas.

Por otro lado, la reducción del tiempo de preparación de los test podría resultar aceptable si el tiempo completo de la oposición también se viese reducido proporcionalmente, haciendo el proceso más rápido y dinámico.

Sin embargo, a la vez que EPSO reduce el tiempo de preparación de la fase de test a unas pocas semanas, el plazo para conocer los resultados de la misma aumentan a varios meses… y si no que se lo digan a los opositores de la oposición para juristas lingüistas, cuyo periodo de exámenes en la fase de test empezó menos de tres semanas después del final del periodo de inscripción y que llevan esperando más de tres meses el resultado de la prueba de traducción

En definitiva, muchas cosas por mejorar en el futuro, pero el presente es el que es y los opositores deben adaptarse, tanto los de esta oposición como los que están interesados en la próximas oposiciones, los cuales ya saben que esperar a conocer la fecha de las pruebas para comenzar a prepararlas puede resultar peligroso.

En el caso de las oposiciones generalistas, lo que estas nuevas fechas parecen confirmar son las propias fechas fijadas para la celebración de la prueba de bandeja electrónica o e-tray (del 16 al 20 de octubre) ya que, independientemente de lo que tarden en conocerse los resultados de la fase de test, la regla de “las tres semanas” no parece estar vigente; más aún cuando en este caso (al contrario de lo que ha sucedido con la oposición para traductores de la que hemos hablado hoy) los opositores sí que saben con suficiente antelación la fecha de las pruebas… aunque todavía no sepan si tendrán que llevarla a cabo o no.

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