OHIM/CAST/10/2014 y S/15/2015 – Sobre el español y otros idiomas (I)

Una de las cuestiones que pueden resultar más confusas de las dos convocatorias a las analizadas esta semana es el uso de los idiomas en el proceso de selección, así que hoy vamos a tratar de aclarar algunos de estos puntos.

Empecemos por los requisitos mínimos exigidos en la convocatoria:

  • Lengua 1: conocimiento en profundidad (nivel C1) de una de las 24 lenguas oficiales de la Unión Europea, es decir, de alemán, búlgaro, checo, croata, danés, eslovaco, esloveno, español, estonio, fines, francés, griego, húngaro, inglés, italiano, irlandés, letón, lituano, maltés, neerlandés, polaco, portugués, rumano o sueco.
  • Lengua 2: nivel satisfactorio (nivel B2) de una de las cinco lenguas de trabajo de la OAMI, es decir, de español, inglés, francés, alemán o italiano.

Las dos lenguas señaladas tienen que ser distintas, así que aunque el español está en ambas listas solo podrá ser seleccionado como lengua 1 o 2, pero no ambas.

Es importante señalar que el idioma escogido como Lengua 1 no depende de la nacionalidad del candidato, ni siquiera de cual sea su lengua nativa, sino de su nivel de conocimiento. Es decir, un candidato de nacionalidad española puede escoger, por ejemplo, inglés como Lengua 1 si su nivel en ese idioma es equivalente a C1.

Además, ese nivel es una mera autoevaluación del opositor que no requiere la presentación de ningún título o diploma que acredite el nivel señalado y, lo cual puede resultar más sorprendente, no existe ninguna prueba específica durante el proceso de selección destinada a evaluar el conocimiento del opositor en la lengua 1.

Es decir, si por ejemplo hay algún candidato de lengua letona (sea letón o no), no tendría en principio que llevar a cabo ninguna prueba en dicha lengua.

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Vamos ahora con las lenguas en las que se llevarán a cabo las distintas pruebas:

Las pruebas de razonamiento verbal, numérico y abstracto se llevarán a cabo en la lengua que el opositor haya elegido como lengua segunda, lo cual es un cambio importante respecto a la mayoría de las oposiciones, donde estos tipos de test se realizan generalmente en la primera lengua del candidato.

En segundo lugar, la prueba por competencias, destinada a evaluar los conocimientos del opositor en el ámbito concreto en que participe, se puede llevar a cabo en español, inglés, francés, alemán o italiano, pero en este caso (aunque desde luego no queda claro en la convocatoria) lo previsible es que sea la propia OAMI la que determine el idioma a utilizar dependiendo de las necesidades propias de la vacante a la que se opte.

En este caso la prueba se desarrollaría en un solo idioma para todos los candidatos, independientemente de cual haya sido su selección de lenguas; es decir, puede haber candidatos que hayan elegido ese idioma como primera lengua, otros como segunda… y otros que incluso no lo hayan elegido ni como primera ni como segunda pero que hayan señalado su conocimiento en el formulario de inscripción.

Es necesario señalar que esta es nuestra interpretación y que la información proporcionada en este punto es extremadamente confusa, pero nos parecería completamente absurdo que una persona que, por ejemplo, hablase perfectamente inglés, español y francés y que hubiese elegido las dos primeras como primera y segunda lengua, no pudiese acceder a una plaza en la que fuese necesario hablar francés.

En cuanto a la última de las pruebas, la entrevista, lo cierto es que la convocatoria vuelve a ser enormemente imprecisa y se limita a señalar que se llevará a cabo en español, inglés, francés, alemán o italiano, pero sin aclarar a quién corresponde elegir el idioma, si al opositor o al tribunal.

Podría pensarse que esta prueba podría servir para que el tribunal comprobase el nivel del candidato en alguno de los idiomas que no hubiesen sido utilizados en otras pruebas previas, pero lo cierto es que la convocatoria señala expresamente que la entrevista se desarrollará en un único idioma y lo previsible es que sea el mismo utilizado en la prueba anterior.

Como seguramente todavía existirán dudas sobre la cuestión idiomática, mañana dedicaremos una nueva entrada a responder a algunas preguntas más concretas que algunos de vosotros ya nos habéis planteado.

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