EPSO/AD/230/12 (AD 5) y EPSO/AD/231/12 (AD 7) – Plazas (categorías)

Como señalábamos en la entrada anterior, resulta más compleja la elección entre categorías que entre ámbitos.

No cabe duda de que la categoría AD7 implica un mayor reconocimiento profesional y, consecuentemente, mejores condiciones laborales (entre ellas un salario mayor). Sin embargo el número de plazas ofertadas en esa categoría es siempre menor, lo que hace que en ocasiones el proceso de selección sea más exigente y, entre otras cosas, que la nota de corte en la fase de test sea mayor.

La elección no es siempre sencilla y puede depender en gran medida de las plazas que se ofertan en una u otra categoría. Este año, mientas que en algunas categorías se destinaban un tercio de las plazas a AD7 (derecho y comunicación), en otras esta proporción descendía a poco más de una octava parte (auditoría).

En cierta manera puede resultar injusto que personas que gracias a su curriculum pueden participar en la categoría AD7 puedan verses descartados en la fase de test con una nota inferior a la nota de corte de dicha categoría pero superior a la nota de corte de la categoría AD5.

Los candidatos AD7 que han superado la nota de corte pero que, una vez estudiado su curriculum, se considera que no cumplen con todos los requisitos exigidos en la convocatoria, pueden ser “reubicados” en la categoría AD5. Dado que ya existe una cierta “permeabilidad” entre ambas categorías dentro del proceso de selección, ¿por qué no ofrecer una posibilidad similar a los candidatos AD7 que no han superado la nota de corte en esa categoría pero sí la de AD5?

Ello podría suponer un poco de trabajo extra para EPSO, pero permitiría mejorar el nivel de los candidatos seleccionados en la categoría AD5 a la vez que evitaría que candidatos con un curriculum brillante descarten la categoría AD7 por la mayor dificultad que implica el proceso de selección.

Al menos esa es nuestra opinión.

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